La ruta de los bandoleros (Bernia)

La sierra de Bernia no es solo conocida por sus increíbles vistas al mar, al Puig campana, Aitana o al Montgó sino por las leyendas de bandidos que campaban a sus anchas en este terreno escarpado que les ofrecía cobijo. No es difícil imaginar mientras caminamos por sus senderos versiones épicas y románticas de lo que debió suponer la presencia de bandidos, junto con los soldados que defendían el fuerte de los ataques a la costa de piratas berberiscos o las revueltas moriscas. Durante la rebelión morisca de 1609, los sublevados se apoderaron del fuerte, atrincherándose en él un año, hasta que agotados y desmoralizados, prefirieron morir despeñándose en los precipicios de la sierra antes que rendirse y ser expulsados. Y en cierto modo, tantos años después, también fue una aventura para nosotros recorrer los senderos de esta mítica sierra.

Comenzamos a caminar a apenas un par de kilómetros de Altea la vella, donde un pequeño poste de madera nos marcaba el inicio del PRV7. El sendero ascendente bien llamado “Les revoltes” por sus múltiples curvas nos llevaría en algo más de una hora al área recreativa la font de la Barca. Desde este punto continuamos subiendo hacia la Font del Runar, donde llenamos las botellas vacías por primera vez.

Continuamos subiendo en sentido contrario a las agujas del reloj y algo mas tarde ya podíamos divisar “el forat”, túnel escavado en la roca por la acción del agua y el viento que comunica de forma natural la cara norte y sur de la sierra. Desde aquí la panorámica es sencillamente impresionante. Todos los picos cercanos, Benidorm, Altea y el mar como fondo de tan espectaculares vistas. En este punto decidimos comer y aprovechar el sol de justicia que caía sobre nosotros algunos, o el cobijo de la sombra del túnel otros.

Tras el descanso cruzamos el agujero de no más de un metro de alto hacia la otra cara de la cresta, donde predomina la umbría y el descenso de temperatura es inmediato. Comenzamos el descenso pegados a la cresta hasta “La font de Bernia” donde nos refrescamos nuevamente hasta encontrarnos en una nueva subida hacia “el pas del bandoler”, collado que nos devolvería a la cara soleada de la sierra y nos llevaría, minutos mas tarde a encontrarnos con las ruinas del fuerte mandado construir por Felipe II.

Un descenso final mas pronunciado de torrenteras nos llevaría nuevamente hacia la Font del Runar y Les revoltes para poner fin a la ruta. Un día emocionante e intenso, que perdurará mucho tiempo en el recuerdo de cada uno de nosotros.

Fotografía: Ezequiel Martínez
Textos: Javier Martín